Cestas de Navidad: cómo tributan y qué se debe tener en cuenta

En el mes de diciembre es habitual obsequiar a trabajadores y clientes con las tradicionales cestas de Navidad, y surgen las dudas sobre cómo deben tributar las cestas de Navidad regaladas a empleados y clientes, en materia de IVA, Impuesto de Sociedades e IRPF.

¿Cómo tributan en el Impuesto sobre Sociedades?

Los importes satisfechos por las cestas de Navidad se considera un gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades, así lo establece claramente el artículo 15 de la LIS, al excluirlos explicitamente de aquellos gastos considerados no deducibles. Si bien, debemos diferenciar 2 supuestos:

  • En caso de cestas (u otros obsequios) entregados a clientes o proveedores, serán deducibles hasta el límite del 1% de la cifra de negocio de la entidad.
  • En caso de cestas (o cenas de empresa) entregados a trabajadores, serán deducibles siempre que se realicen con arreglo a los usos y costumbres con respecto al personal de la empresa.

En ambos casos, para practicar la deducción se deberán cumplir el resto de requisitos en términos de inscripción contable, devengo, correlación entre ingresos y gastos y justificación documental.

¿Cómo tributan en el Impuesto sobre la Renta?

Las cestas de navidad o cenas de empresa, suponen una retribución en especie para el trabajador. Esto implica que tales conceptos pueden ser considerados como gasto deducible en el ámbito de la empresa deben ser imputadas como rendimiento en especie a los empleados obsequiados con los regalos navideños, y la empresa deberá realizar el correspondiente ingreso a cuenta de la referida retribución en especie.

Del mismo modo, deberá incluirse entre los rendimientos en especies satisfechas tanto en las declaraciones trimestrales (modelo 111) como en la anual (modelo 190). Además, el importe de la cesta de navidad debe incluirse en la base de cotización.

¿Cómo tributan en el IVA?

El IVA soportado de la adquisición de cestas de navidad o cenas de empresa no será deducible, ya que según la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, no podrán ser objeto de deducción las cuotas soportadas de los bienes o servicios destinados a clientes, asalariados o a terceras personas excluyendo los bienes destinados exclusivamente a ser objeto de entrega o cesión de uso, directamente o mediante transformación, a título oneroso, que, en un momento posterior a su adquisición, se destinasen a atenciones a clientes, asalariados o terceras personas.

En estos casos, ante la  imposibilidad de deducción del IVA,  dicha cuota de IVA no deducible será un mayor gasto deducible para la empresa (ya que se soporta en la adquisición de bienes destinados al uso privado de su personal).

Por otro lado, los regalos publicitarios entregados a clientes y proveedores, a efectos de deducción del IVA, deben llevar de forma visible e indeleble el nombre de la empresa y se consideran de escaso valor cuando el valor de lo entregado a un mismo destinatario en un año natural no supera los 200€.